"Ella se aparece en mi", me dijo el hombre consternado.
"Ella se aparece en mi cada noche y en el día también; en mis cartas, en mi cama, en mis manos, en cada uno de mis modos, en la forma en que tomo el café y en el sabor de mi cigarro. a veces la veo pasar desnuda por la casa con su pelo largo y cruza de una habitación a otra, tal como o hacía cuando estaba conmigo"
[El Libro de Hoy - Sobre fantasmas y otros espectros que habitan el alma"]
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