lunes, 27 de enero de 2014

¿Te has preguntado como se crean los recuerdos y que es lo que los hace especiales como para que estos, sin razón aparente se queden en nosotros?

04/05/2011

¿Te has preguntado como se crean los recuerdos y que es lo que los hace especiales como para que estos, sin razón aparente se queden en nosotros?  No me refiero a aquellos de días o eventos especiales sino a esos que son insignificantes y que el cerebro probablemente  no sepa porque los conserva o porqué tomó esa fotografía mental de ese momento.
Hace días de la nada llegó a mí un recuerdo. Iba a meterme a bañar y vi el piso. No sé que lo activó o lo detonó en mi mente, pero despertó una parte que estaba dormida. Esto me entristeció y al mismo tiempo me hizo feliz. Durante mis años de estudio coincidí con una chica risueña llamada América.  Su padre la había bautizado así por el equipo de futbol.  Ella se quería llamar Violeta.
Salía un día con un chico y otro día con otro. Conocíamos a sus múltiples ligues como “el peruano”, “el taxista”, “el camarero de hotel”, “el vecinito”, “Pépe a secas” y así un sinfín de nombres que usaba para designar a cada galán en turno.
No se limitaba y a todos quería.
Esos días se acercaba el verano, el calor se levantaba y el viento estaba loco. Caminábamos por todo el estacionamiento de ciudad universitaria desde el departamento de posgrado hasta la parada del camión todos los días a eso de la 1 de la tarde.
Uno de esos días el viento se volvió loco y arrojaba hojas en todas direcciones y nuestro cabello terminó como si un rayo nos hubiera caído.
Mientras caminábamos todas las mujeres del grupo juntas platicábamos sobre como ella se divertía. No recuerdo cual fue el comentario pero en un momento alguna estupidez nos arrancó una carcajada a todas. Entonces yo, que iba   atrás de todo el grupo, me detuve por algo en mi zapato, me agaché y cuando levanté la vista frente a mi estaba América volteada riendo a carcajadas. Pude verla desde la punta de los dedos hasta el cabello que serpenteaba en el aire como si serpientes hubiera en su cabeza. Y ella reía y reía de todo el asunto. La broma, el cabello, las hojas que se nos metían en el escote y en la boca…
Supe en ese momento que ese era un recuerdo importante, pero no supe porque. Años después sin explicación alguna América entró en coma y una semana después murió. Tenía poco tiempo de haber dado a luz a su primera y única hija.
Pensé en los días posteriores en como era posible que de todos los recuerdos de ella fuera es el más fuerte, supe porque de todas las estampas esa era la más valiosa, la que conservaba su esencia alegre y de una forma que aún no logro arrancarme, maldije no poder sacar esa memoria de mi mente y poder colocarla en la de esa niña que no tendrá ningún recuerdo de ella.
Un día, al platicar con América echadas en el lobby de la escuela (cuando aun se permitía a uno dormirse en el lobby) hablábamos de la utopía de encontrar la felicidad. De cómo sería grandioso ir a una tienda y comprar felicidad en una botella. De ahí salió este cuento.

Su felicidad, nacía no solo de esa botella sino de “su patito” como le decía a su bebé antes de nacer.  

jueves, 23 de enero de 2014

Puro

Y con tu sola aparición borraste todo, mis pendientes, mis ideas, esas cosas que me angustian.

Sé que me esperas desde la bóveda de las almas, hijo mío.

"Hoy te vi.

Tras mucho tiempo de dudas, hoy te vi. Te encontré en el último instante de la noche arropado a mi lado en mis brazos, fresco, nuevo, puro, perfecto.

Con el último sueño y las primeras luces de la mañana te marchaste pero me dejaste tu aroma a cielo, tu esencia, tu piel rosada, tu frágil cabello y tus ojos de miradas infinitas.

Hoy te vi. No creo que te haya visto antes. Te había sentido, de una forma u otra tu presencia a veces me perturbaba y tu ausencia me dejaba un vacío más grande, una inmensidad de nada, pero hoy te vi con todos tus dedos y tus cabellos, con tus arrugas, y tus uñas. Hoy te vi.

No me dolió tanto despertar tras haberte visto y saber que existes en algún lado, en alguna cámara secreta esperando por nosotros para ir por ti.

Ahora no me resta más que seguir buscando para que juntos podamos ir en tu búsqueda. Ahora sé que lo encontraré primero y luego, juntos y de la mano, te encontraremos a ti.

[fragmento de El Libro de Hoy. Capitulo. Puro]

Gracias por los buenos deseos de anoche. Tus últimas palabras se quedaron en mí hasta hoy y dieron sus frutos, amigo. Toño Dávalos"

martes, 21 de enero de 2014

Se parece a ti... me pregunto como nos hubieramos visto juntos. Siempre.
Los chiflados son exactamente la clase
de personas que puede que hayan sobrevivido.

El instinto de supervivencia me sello los labios.

A la gente tan pronto le da por acuchillarte como por guiarte en la dirección correcta.

Yo te voy a dar ardor. Asesinato, la última pasión de crimen.

Si todo pereciera y él se salvara, yo podría seguir existiendo; y si todo lo demás permaneciera y él fuera aniquilado, el universo entero se convertiría en un desconocido totalmente extraño para mí.
El príncipe de los cuentos de hadas había venido para convertirme en una princesa.

No te precipites con aquello que es irreversible, Bella.

Tu no eres el amor de mi vida, eres el amor de mi existencia... 

Comparas un árbol con un bosque.

Hasta que mi corazón deje de latir.
¿Te gustaría oír mi historia, Bella?
 No tiene un final feliz,
pero ¿cuál de nuestras existencias lo tiene?

Ella estaba sentada en un taburete de la barra. Me esperaba, por supuesto.

Se bajo de un salto en cuanto entre y vino directamente hacia mi.
Eso me sorprendió. No estaba seguro si pretendía atacarme. Esa era la única interpretación que se me ocurría a tenor de mi pasado.

Me sonreía y las emociones que emanaban de ella no se parecían a nada que hubiera experimentado antes.

Me has hecho esperar mucho tiempo.

Y tu agachaste la cabeza, como buen caballero sureño, y respondiste: “lo siento señorita”.


¿Cuantas personas en esta habitación tienen alma, y la oportunidad de ir al cielo,
 o lo que haya después de esta vida?

Cuando tú la ves, ya no es la tierra quien te sostiene, sino ella, que pasa a ser lo único que importa.

Harías y serías cualquier cosa por ella, te convertirías en lo que ella necesitara, ya sea su protector, su amante, su amigo o su hermano.
  
“Y en ese momento... pronunciaste mi nombre en sueños.” 

“¿Crees que me había llegado la hora la
primera vez, cuando ocurrió lo de la
furgoneta, y que has interferido en
el destino?”

"Lo bastante madura como para no matarme por accidente,
 y no lo bastante deprimida como para suicidarme." 

“Me debatí toda la noche, mientras vigilaba  tu sueño, por el abismo  que mediaba entre lo que sabia que era correcto, moral, ético, y lo que realmente quería.”

Sólo quiero pasarme cada posible minuto del resto de mi vida contigo.
  

Gale es mío. Yo soy suya. Cualquier otra cosa es impensable.

























Cuando desees algo especial, nunca actúes por debajo de ti mismo. Si la situación lo pide, oculta lo que eres, pero jamás dudes de tus talentos. Eso no es hipocresía sino inteligencia. ¡En la conquista del alma, o vences o mueres!

Nuestro destino es ser alimento.

“Nos creemos una cajita cuadrada racional, pero los miedos, las pasiones, las dudas no responden a lo racional, sino al inconsciente”.- A. Jodorowsky

Tengo entendido que reprocha al psicoanálisis que trate de traducir el inconsciente a términos racionales. ¿No es justamente lo mismo que usted practica con la psicomagia?

No, no, no. Freud empezó a explicar racionalmente el lenguaje de los sueños y los actos fallidos, que pertenecen al inconsciente; luego si los racionalizas, dejan de existir. O sea, enseñó al inconsciente a hablar el lenguaje racional. Yo he hecho lo contrario: enseñar a la razón a hablar el lenguaje inconsciente, y además sacarla de sus límites o sumergirla en actos que en el fondo son remedo de los sueños. El inconsciente no es traducible, es totalmente caótico. Pero el racional puede abrir sus límites y hablar el lenguaje inconsciente.- A. Jodorowsky

Lo que te digo aquí / aquí se queda/ Me voy sin nada.

















Funcional



"Normalmente sólo vemos lo que queremos ver; tanto es así, que a veces lo vemos donde no está."
Eric Hoffer
He leído algo anoche. Me ha gustado mucho. Y me quitó una cosa pesada que traía en el pecho haciéndome más ligera la carga.  Ojalá todas las cosas que uno lee pudieran proporcionarle a la gente eso que sentí y aún ahora se deja entrever en mi persona.

He aprendido varias cosas en este año, pero me concentraré en las que llevo aprendidas en un mes:
1.       Amar no es como andar en bicicleta… es más bien como aprender a andar en bicicleta una y otra vez y otra vez con sus consabidos raspones, caídas, frenazos, atropellos, choques, torceduras,  huesos fracturados y órganos cardiacos.

2.       Hay sueños y promesas que se hicieron para jamás cumplirse… justo como los números telefónicos que pedimos para jamás marcar, los cafés para ponernos al día que jamás nos tomaremos, las cartas que nunca enviaremos, los besos que no daremos y las promesas que se lleva el viento porque aunque uno o dos las escuchen el sonido es del ahora, no del mañana. Estas cosas están aquí y existen para darnos esperanza de hacer algo que decididamente no haremos porque ya perdimos la razón de hacerlo, la valentía del momento o la alegría del reencuentro, sirven para hacernos seguir en un mundo sin sentido y sin razón aparente a nuestros ojos.

3.       En la madrugada, a pesar del silencio, no hay quien preste oídos a la desesperación y soledad humana. Lo peor es que a estas alturas de la humanidad, estamos tan acostumbrados a ignorar esos signos inequívocos de angustia y auténtica necesidad que ya ni si quiera sabemos como reconocerlos, a veces, ni si quiera en nosotros mismos… porque esa angustia, esa ansiedad y esa cosa que no nos deja dormir de noche es la desesperación de vagar en un mundo como este sin toparnos con nadie y chocando con todos sin conocernos, sin profundizar. Somos leones enjaulados cada noche.

4.       El azar ordena el mundo más a fondo de lo que suponemos… Y aun me sigue sorprendiendo de vez en cuando.

5.         ̶  Del pasado al futuro solo hay un paso. Digan lo que digan los maestros zen, lo que no existe es el presente.
-  ¿Por qué dice eso?
- Le pondré un ejemplo fácil: La pregunta que acaba de hacerme ya es pasado y la respuesta que voy a darle esta todavía en el futuro. Cuando usted la tenga, será pasado, y el futuro estará en otra cosa. No hay tiempo para el presente. Vamos del pasado al futuro, que nuevamente se vuelve pasado: ¡así es la vida!

Extraído de “El mejor lugar del mundo es aquí mismo” de Francesc  Miralles & Care Santos
6.       Lo único que siempre ocurre en le presente es la magia y la felicidad.

7.       La felicidad es un pájaro que sabe volar. El problema es que todos tememos asustarla y que eche a volar. TODOS. Es por eso que jamás dejamos espacio en nuestro jardín para que esta se pose, ni regamos semillas para que se alimente y acerque, en lugar de eso, construimos jaulas para atraparla, como si tal cosa fuera verdaderamente posible, la felicidad solo lo es si es libre.

8.       Soy wabi-sabi… si es así como se escribe.

9.       Ebisu es el nombre de uno de los siete dioses de la fortuna japonesa… y es el nombre de una cerveza. 

10.   Abandona el pasado y el presente arrancará.   Entonces creo que mi tarea para el resto del año es arrancarme el pasado para abandonarme el presente.

Hasta esta fecha, he aprendido esto. A ver que cosas se agregan en lo que resta del mes…