miércoles, 10 de mayo de 2017

Muchos decimos "Felicidades, mama" cuando en realidad lo que deseamos decir es "Gracias, mama". Gracias por ser la unica que me aguanta y me quiere por ser yo y a pesar de ser yo. La que ha estado ahi desde el primer segundo de mi existencia luchando por mi y, que a lo largo de mis accidentados 32 anos ha aguantado mis crisis constantes, mis etapas (aun las mas odiosas), y que con amor decidiste ser mi mas fiel seguidora, apoyo y amiga. En palabras de otra persona "mi madre es la prueba de Dios de que siempre tendre una mejor amiga". Gracias, mama. Ahora me toca a mi tratar de hacerte sentir orgullosa y feliz. Te amo

10/05/2017

Estaba tan cansada que me quedé dormida como a las 8 pm. Desperté en punto de las 3:33 am y ya saben lo que dicen, es la hora del demonio y así fue. Pero no fueron los que dice la gente o quizás si... No lo sé. Todo depende de que demonio tenga uno adentro o persiguiéndole. El mío es el del pasado, ese que aparece como una foto ocasional en los newsfeeds, o un like de vez en cuando. O ese que te provoca la kinestecia nostálgica de escuchar o recordar una palabra y que todos los sabores lleguen como regusto de la cena de hace rato, y sus olores y sus sonidos, remanentes de la última vez que la pronunciaste en un tiempo lejano. Es como viajar en el tiempo sin moverte, el hoy desaparece y terminas viendo como las capas de tiempo se van una a una en reversa hasta que una vez más te azota el viento la cara en lo alto de un edificio mientras el atardecer de hace miles de días consume lo que resta de luz y tu observas ese cerro, y aspiras ese aire fresco que siempre extrañas y oyes en tu mente esa voz ronca otra vez y te tomas un segundo para degustar su sonido antes de voltear tu rostro y encontrarlo de pie a tu lado contemplando el mismo paisaje mientras esperas tu clase de psicología.

lunes, 8 de mayo de 2017

Humans of New York - Rubber Band



"Saddest moment? How am I supposed to choose between losing my parents and seeing my friends die in Vietnam? I don't categorize those things. Listen, a person is like a rubber band ball. We've all got a lot of bad rubber bands, and a lot of good rubber bands, and they're all wrapped up together. And you've got to have both types of bands or your rubber band ball ain't gonna bounce. And no use trying to untangle them. You know what I'm saying?"

El cuento de la luciérnaga, la perra y la niña - El Libro de Hoy

Oficialmente saqué a pasear a la Gorda por primera vez hoy y fue la primera vez que saqué a pasear a un perro en mis 33 años de vida y, tras un par de días muy poco esperanzadores y un maratón para ponerle su pecherita, salimos.
El recuento de hoy es:
Unas mallas grises perforadas por sus garras.
Como veinte marcas de pipí en todo el parque de república
Un baño accidental... a mi nalga derecha por los aspersores encendidos en el parque.
Una de los broches de la pecherita dañado antes de ponérsela, sólo durante la correteada.
Dolor de pies.
No alcancé a cenar. No tuve mi pizza.
Tampoco te tuve a ti, lo cual ya no es raro, pero siempre es doloroso.
Apesto a perro y mis gatos me miran con una expresión que me indica que en cualquier momento van a empezar a cantar "Infiel" de Ramón Ayala.
La Gorda, llegó feliz presumiendo su paseo y el Gordo, espera con ansias su turno.
Las dos fuimos felices al final del día, a pesar de nuestras soledades y constantes abandonos y olvidos mientras descubríamos que en el parque, más allá de nuestra zona de confort, hay luciérnagas brillando en el crepúsculo. A la Gorda le encantaron y yo recordé que no veía una desde que era niña y por un instante olvidé lo malo del presente y recordé la época en la que no había nada de esto dentro de mi y pensé que si me podía aferrar a los momentos como este de mi vida actual, sobreviviría un día más.
"¿Y si las luciérnagas no fueran lo que creemos sino deseos y pecados que se consumen uno a uno y arden al atardecer frente a nuestros ojos, sin darnos cuenta que contemplamos magia antigua de este mundo danzar en el parque de la esquina?", le susurró la perra a la niña antes de darle un beso y explicarle que hay más en este mundo que lo que los humanos podemos ver. Luego le sonrió con los ojos y la invito a correr y danzar entre los pecados consumidos. Y así lo hizo y ambas fueron magia consumiéndose y fuego. - El cuento de la luciérnaga, la perra y la niña

- El Libro de Hoy



martes, 25 de abril de 2017

A tres años de la partida de Bebesín y Gandals

Mis dos pequeños jugando con las mariposas. Gandalf enamorado de tía Mónica y Bebesín enamorado de Guelita Fela.  Mis dos amores le dijeron a su Guelita Carmen "ya estamos jugando juntos libres y felices, bebés por siempre".

Me sigue doliendo mucho su pérdida.


martes, 4 de abril de 2017

[Being left alone is not that bad
But the hardest part is laughing when you're sad
And now I slipped into the end of history
I feel the same... I feel the same.]

Abril 4-2014

[- De acuerdo con los hombres de mi vida (y con una que otra mujer) siempre fui un monstruo. Supongo que ahora podrán decir que tenían razón - dijo ella con dolor sujetando con fuerza el trapo que cubría su herida, ahí en donde la bestia la había mordido, ahí donde empezaba la maldición que sellaría su destino.

- Para mi nunca fuiste una monstruo, solo fuiste humana. - Replicó él secamente con pesar en su mirada cargada de todas esas cosas que jamás se dijeron y que jamás se dirían.

Se miraron por un instante justo hasta el momento en que ella empezó a retorcerse de dolor, aullando mientras las venas se enegrecían bajo su piel. El sudor perlaba su frente y él supo que era lo que debía hacer. Cargó su arma con una flecha de punta plateada y le regaló una última mirada humana. Ella no encontró en esta rencor ni reporche, solo una tristeza que se apoderaba de todo el lugar y hacía ese espacio más grande, infinito. Alcanzó a sentir un roce ligero en su mejilla, de alguien acariciándola, retirando suavemente el pelo de su cara, pero no supo si era verdad o si lo estaba imaginando en los delirios de fiebre de la infección. No supo si lo imaginaba como muchas otras tantas veces había imaginado que él la acariciaba una vez más. La distancia entre ellos se hizo más grande y ella escuchó sus pasos quedos alejarse y detenerse a cierta distancia, la distancia necesaria para asegurar un buen tiro.

El Libro de Hoy - Sin título /Escuchando: 9 Crimes - Damien Rice]